Singapur, 8 de Agosto

Estándar

Comenzamos el día muy temprano, a las 7 de la mañana estamos en recepción, como de costumbre compramos algo para desayunar en un comercio parecido a un SEVEN ELEVEN y pillamos el metro hasta la estación de  CHINATOWN, hemos ido demasiado pronto y las tiendas y los puesto de comían están aún cerrados y sin montar, decidimos pasear para recorrer la ciudad, vamos lo primero a visitar un templo indio que está dentro de chinatown, es el SRI MARIAMMAN TEMPLE, como todos los templos tenemos que descalzarnos para entrar, además aquí cobran la entrada a los fotógrafos, 10$S pero al ser muy temprano la taquilla no está ni abierta, alguna ventaja tenía que tener pegarnos el madrugón,  

Continuamos andando después durante 15 minutos hacia BOAT QUAY y allí pasa tres cuartos de lo mismo, la ciudad empieza a moverse más tarde, pero no importa,  hace buena temperatura para andar. Desde aquí comenzamos a andar hacia CLARKE QUAY, esta zona está pegando al río y tiene un paseo juntó a los grandes rascacielos muy agradable.

Seguimos nuestra caminata bordeando el delta de río hasta llegar al monumento emblemático de Singapur, el MERLION , una estatua que representa a un León con cola de pez, que continuamente vierte un chorro de agua a la ensenada.

Seguimos nuestro paseo bordeando la base del SKYLINE de Singapur dando la vuelta a toda la bahia para llegar hasta el HOTEL MARINA BAY, el hotel es impresionante, de un lujo superior, sólo al alcance de algunos, son tres Torres unidas en su parte superior por una plataforma en forma de barco en la que se encuentran varios restaurantes, entre ellos un bufet de chocolates de escándalo y una piscina climatizada al descubierto con unas vistas de la ciudad para quitar el hipo…

Para qué cualquier mortal pueda acceder a su mirador situado en uno de los laterales de la plataforma, tiene que pagar 28 dólares , y eso sin acceso a la piscina, sólo al mirador, pero gracias a nuestro chicos que no se cortan un pelo, encontraron “un agujerillo en la seguridad” con el que llegaron ellos y luego nosotros a subir hasta la plataforma donde ellos además se tomaron un baño… Para clip air, creo que pocas personas habran hecho esto alguna vez, ahora explico como podéis hacerlo:

Entráis en la súper-recepción del hotel y os dirigís a la TORRE 1 ( es la de la izquierda según miras desde el MERLION)

Aquí en esta recepción hay un para de pasillos que dan a unos pequeños hall donde están los ascensores…

Son los ascensores que ponen que suben hasta la planta 57

Los ascensores tienen un sistema de seguridad que para acceder a las plantas, los huéspedes disponen de una tarjeta que tienen que introducir en una ranura de la botonera del ascensor para poder pulsar la planta en la que tienen la habitación, pero no sabemos por que ( y lo hicimos 2 veces) si pulsas en el botón del piso 57 si se activa, puede que sea un fallo o que  a esta planta puede acceder cualquier cliente para  llegar al restaurante o la piscina.

El caso es que todos pudimos disfrutar de unas vistas geniales y los chicos se bañaron colándose por la piscina infantil…. Que carotas y todo por la patilla.

Pongo unas cuantas fotos tiradas con el ipad, ya con más tranquilidad pondré las fotos que pude hacer con la cámara réflex.

Después de nuestra visita al MARINA BAY pillamos el metro que teníamos en la puerta del hotel y que nos lleva hasta Chinatown, ahora si estaba todo abierto, llenos de tiendas de souvenirs y de comida, aprovechamos también para ver un mercado de alimentos en el que pudimos ver a la venta ranas vivas, anguilas, rayas y tortugas, asistimos impávidos como daban “matarile” a las ranas con un palo en la nuca… Nuria se quedo flipada con lo que vio.

Aquí tenemos a Nuria con los Duriam la fruta que esta prohibida meter en los ascensores, en los hoteles y en los transportes públicos por su fétido olor, aunque a nosotros no nos pareció tan malo, creo que en este viaje hemos olido alguna vez nosotros peor…jajaja que sudadas!!

También visitamos un templo budista que esta muy cerca de este mercado.

Desde aquí continuamos nuestro camino para ir de nuevo a la zona de la bahía a visitar uno de los hoteles más emblemáticos del mundo, el HOTEL RAFFLES.

Ya estaba anocheciendo y era hora de ir caminando hacia el paseo juntó a la bahía, pasamos por algunas calles que aún estaban preparadas para  el último Gran Premio de Fórmula 1 de Singapur y como os comentaba nos quedamos esperando la caída del sol para ver el atardecer en la bahía, todo un espectáculo difícil de explicar.

Ya cuando se hizo de noche todos estábamos agotados y nos fuimos al hotel a descansar, había sido un día larguísimo y quedaban pocas fuerzas.

Anuncios

Los comentarios están cerrados.